Entrevista a Analia Rodríguez por Fortin Lavalle
Un vistazo al mundo de la artesanía femenina de Qom
Entrevista realizada por Beatrice D'Ascenzi y Anita Testa
Domingo 14 de marzo de 2021
En este mes, en el que se conmemora el Día Internacional de los Derechos de la Mujer, la organización sin ánimo de lucro Museo Verde decidió recoger un importante testimonio que proviene directamente de los territorios del Gran Chaco, y en particular de la población indígena Qom. Esta población siempre ha destacado por la creación artesanal de productos elaborados con las hojas de la palmera enana de las tierras de Qom, cuyo nombre científico es Trithrinax Schizophylla. En concreto, el grupo de artesanas de Fortín Lavalle se dedica a la elaboración de cestas, sombreros de paja y bolsos de hoja de palma, bajo la experta dirección de la presidenta de la asociación Qomlashepi Onataxanaxaipi, Analia Rodríguez, que nos dio a conocer de primera mano el proceso de comercio y producción de la artesanía Qom. La citada asociación, formada exclusivamente por mujeres artesanas, es, por tanto, un ejemplo fundamental del encuentro de la tradición con la modernidad y la innovación. A través de la experimentación con tintes naturales, el uso de materiales exclusivamente locales y el compromiso de las instituciones de apoyar la venta en línea de los productos Qom, la realidad de Analia y de las demás artesanas está cada vez más consolidada fuera de la comunidad. La importancia de esta realidad también se ve subrayada por el hecho de que las ventas por Internet han aumentado mucho durante la actual situación de pandemia, lo que da a la artesanía Qom una dimensión mundial, pero al mismo tiempo sigue siendo una piedra angular de la pequeña comunidad en la que se desarrolló hace cientos y cientos (o quizás incluso miles) de años, cuando se cree que los primeros habitantes de Qom empezaron a utilizar la palma Trithrinax Schizophylla en sus territorios. La realidad de Analia Rodríguez es quizá una de las más representativas del encuentro entre tradición e innovación en la fabricación, como se ha mencionado anteriormente. Ubicada en Fortín Lavalle, una localidad argentina del departamento de General Güemes, en la provincia del Chaco, la asociación, de la que Rodríguez no sólo es la jefa sino que también desempeña el importante papel de técnico de la Cadena Artesanal local, es un faro en cuanto a artesanía tradicional, pero no sólo. De hecho, las mujeres que trabajan allí son capaces de redescubrir la pasión y la independencia que aporta un trabajo, el de crear objetos con hojas de palmera, que estaba desapareciendo poco a poco, y además tienen la oportunidad de crear una fuerte red de apoyo femenino en la que las trabajadoras hablan de su realidad cotidiana, de sus experiencias y conocimientos emocionales e íntimos, así como de su trabajo.
La siguiente entrevista fue realizada en forma escrita a Analia Rodríguez, precisamente para analizar con mayor profundidad la realidad de las "mujeres artesanas" de Fortín Lavalle, de la continuidad con el pasado y el encuentro con el futuro que pretende la asociación, pero que no desvirtúa un verdadero arte llevado con respeto y transmitido con compromiso a quienes serán los artesanos y artesanas del mañana.
Nota de la autora: la entrevista con Analía Rodríguez está escrita en español, la lengua materna de la entrevistada, pero a continuación se ofrece una traducción al italiano del mismo texto.
MUSEO VERDE: ¿Qué productos se fabrican más en su comunidad?
ANALIA: Las mujeres utilizamos hojas de palma para hacer nuestras artesanías
MV: ¿Qué significa para su comunidad ser una mujer artesana?
R: Hace cinco años pronunciar la palabra 'artesano' era como una burla, nos caía muy mal, con el tiempo hemos crecido en conocimiento, en 'empoderamiento' que hace que nuestro trabajo sea apreciado dentro de la propia comunidad.
MV: ¿Qué relación tiene su comunidad con la artesanía occidental y la economía del país?
R: En cuanto a la artesanía occidental, hay poca información en nuestra comunidad. La economía del país es algo que nos preocupa mucho, ya que hay sectores de la población que siguen devaluando el trabajo que hacemos.
MV: Háblenos de los proyectos futuros de su comunidad.
R: [Como proyectos de futuro, nos gustaría] que nuestros hijos estudiaran, pero sin olvidar su lengua, el trabajo que hacemos en este caso con la artesanía, el cuidado del medio ambiente que es la fuente que nos da el alimento. Dentro de la asociación, [nos gustaría] incorporar a más mujeres y que los proyectos provengan de la misma comunidad.
No podíamos dejar de empezar esta serie de entrevistas a miembros de la organización sin ánimo de lucro Museo Verde, en esta semana en la que se celebra el Día Internacional de los Derechos de la Mujer, con la experiencia de Analia Rodríguez. Porque es gracias a asociaciones como Qomlashepi Onataxanaxaipi que la experiencia y el trabajo de las mujeres no sólo ayudan a toda una comunidad, sino que envían una importante señal, manteniendo viva la memoria de realidades que diariamente corren el riesgo de ser olvidadas para siempre.

